Los resultados más favorables se
han conseguido mediante la aplicación del láser
en las primeras fases de crecimiento del vello (fase
anágena). Durante este período, los folículos
son pequeños, débiles, poco profundos y muy
vulnerables.
Para
garantizar que se está trabajando con pelos anágenos,
se recomienda realizar una extracción (depilación)
manual de un folículo del área que se debe
tratar (con pinzas o cera) antes de llevar a cabo
la depilación. Deje pasar un período de 2-3
semanas para que los nuevos pelos empiecen a
salir a la superficie antes de pasar a la fase
siguiente.
En esta segunda fase
debería haber un vello similar al que se muestra
en la imagen de la izquierda. La punta
ligeramente coloreada permite determinar qué
pelos son anágenos.
Para empezar el
tratamiento,
será
necesario eliminar todo el vello del área con
pinzas o cera. Se recomienda utilizar bandas de
cera (como se muestra en la imagen). Este paso es
crucial para abrir el poro del folículo para que
absorba el tinte de carbono.
Utilice un aplicador con
una punta de algodón para cubrir el área
tratada con el tinte de carbono especial incluido
en el kit. Masajee el tinte con un movimiento
circular para que penetre en el poro del folículo.
Repita la operación 2 ó 3 veces para saturar el
poro del folículo. Utilice un paño con alcohol
para limpiar el exceso de tinte. Durante esta
etapa de preparación previa, los folículos del
área tratada deberían estar marcados
con una mancha negra.
Enfoque
el área de tratamiento con el láser. Si utiliza
un láser con una salida de precisión, hágalo
coincidir con el ángulo de crecimiento y enfoque
directamente el poro marcado. Si utiliza un rayo
elíptico o cuadrado, hágalo coincidir con el ángulo
de crecimiento y páselo lentamente sobre el área
de tratamiento. El láser no reaccionará con la
piel. Tan pronto como pase sobre el poro,
verá un flash de luz
brillante acompañado de un poco de vapor. Es
recomendable que advierta al paciente de que
puede sentir un ligero pellizco mientras los
fotones cauterizan el poro.
Si el paciente es muy
sensible a las molestias, puede aplicar un anestésico
tópico sin receta antes de iniciar el
tratamiento (p.ej., Dermal-Plast®). Mantenga el
rayo sobre el poro hasta que cese la actividad.
Pase al siguiente folículo o siga pasando el láser
por encima del área de tratamiento hasta que
disminuya la reacción de los fotones.
Aplique el gel de uso
posterior al tratamiento y pida al paciente que
no se toque ni se rasque el área tratada. La
dermis mostrará una cierta rojez que puede durar
entre 12 y 24 horas.
Concierte una nueva cita
con el paciente para dentro de 3 semanas. De este
modo, algunos de los nuevos pelos anágenos estarán
en proceso de salir a la superficie. La actividad
relativa al crecimiento del vello disminuirá
sustancialmente después de cada aplicación.